Desde hace algunos años, todo el mundo habla de la gestión de recursos humanos y de su importancia; de liderazgo, equipos, gestión de talento, competencias, comunicación, habilidades directivas y mil cosas más.
Tradicionalmente, el departamento de personal o recursos humanos ha tenido un rango bajo dentro de las organizaciones estando excesivamente centrado en su función técnica: selección, formación y retribución. Le faltaba la tercera dimensión, que sólo la da la función estratégica, que es la que eleva sobre el terreno.
Claro está que para que las políticas de personal tengan impacto en el negocio, la estrategia de recursos humanos ha de beneficiarse necesariamente de la estrategia de negocio, que viene a ser el Plan de Vuelo de la empresa; y por el mismo motivo por el que el número de pasajeros y la autonomía del avión nunca faltan en un Plan de Vuelo, tampoco la estrategia de negocio puede estar ausente del sistema de personal. Como decía Carlos Álvarez,
“La persona es siempre el centro de las relaciones sociales y, por consiguiente, también, e inevitablemente, de las relaciones empresariales.”
Una vez ganada altura y alcanzado el nivel de crucero, la política de recursos humanos ha de ser coherente con el entorno, porque – continuando con el símil aeronáutico – en un mismo espacio aéreo las condiciones meteorológicas pueden variar a lo largo de la ruta y en función de la altitud de vuelo. Cuando fuese necesario, se puede influir en los factores internos, los específicos y particulares de la organización, para modificarlos: una información puntual y adecuada, un trato esmerado, el respeto a la diversidad, etc. Son agentes que contribuyen a mejorar la experiencia del viajero, y por supuesto también la del empleado.
Finalmente, y una vez en ruta, y puesta en marcha la estrategia de recursos humanos, es necesario que los profesionales del departamento en general y, su responsable en particular conozca bien el negocio y tengan la capacidad de promover, implantar y organizar. O acaso, ¿quién de nosotros no pediría experiencia y liderazgo a la tripulación del avión, cuando de todos es sabido que son requisitos indispensables para llevarnos sanos y salvos a nuestro destino?.
Para desarrollar estrategias, obtener buenos resultados y ser competitivo necesito de los hombres y mujeres de la empresa. Sólo contando con ellos, y con su talento, podré seguir estando en el mercado.

Totalmente de acuerdo. La Estrategia es una herramienta para las organziaciones, y estás en no son más que equipos de trabajo. Algo muy sencillo que muchas veces se olvida.
Para nosotros hay 2 palabras clave en esto:
Implicación
Alineamiento